La hipertensión posparto (o presión arterial alta después del embarazo) es una de las razones más comunes de reingreso hospitalario y muerte materna en los Estados Unidos. En el año 2018, aproximadamente el 10,8% de las personas que dieron a luz tenían presión arterial alta.  Las tasas en Wisconsin son más altas, con aproximadamente el 22% de las personas que dieron a luz fueron afectadas.

La hipertensión posparto (o presión arterial alta después del embarazo) es una de las razones más comunes de reingreso hospitalario y muerte materna en los Estados Unidos. En el año 2018, aproximadamente el 10,8% de las personas que dieron a luz tenían presión arterial alta.  Las tasas en Wisconsin son más altas, con aproximadamente el 22% de las personas que dieron a luz fueron afectadas.

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Independientemente de saber que tiene presión arterial alta y/o hipertensión crónica antes del parto, su presión arterial  experimentará  cambios debido al embarazo.

Al principio del embarazo, su presión arterial en realidad disminuye.  Su presión arterial puede disminuir tan pronto como a las siete semanas de embarazo, y su presión arterial alcanza su punto más bajo alrededor de las 16-18 semanas de embarazo.   La disminución de la presión arterial diastólica podría llegar hasta 20 mm Hg y es más notable que la   disminución de la presión arterial sistólica.   Durante el transcurso del embarazo, su presión arterial aumentará a sus niveles previos al embarazo.  A menudo estos niveles alcanzan los niveles previos al embarazo en el tercer trimestre. (Fuente: ACOG Chronic Hypertension Practice Bulletin)

Si usted sabe que ha tenido presión arterial alta en el pasado, es importante que le informe a su proveedor tan pronto como pueda.   Conocer cualquier antecedente de  presión alta le ayudará a su proveedor medico a detectar ésta a comienzo de sus cuidados prenatales.

Las personas que tienen presión arterial alta antes del embarazo, a menudo, tienen un diagnóstico de hipertensión crónica.   Aproximadamente 0.9-1.5% de las mujeres embarazadas son diagnosticadas con hipertensión crónica.

Un diagnóstico de hipertensión crónica ocurre cuando una mujer embarazada tuvo  hipertensión conocida antes del embarazo o un nuevo diagnóstico antes de  las 20 semanas de embarazo.

Criterios de presión arterial:

El criterio que se usa actualmente para detectar la hipertensión crónica en el embarazo es tener una presión arterial sistólica de 140 mm Hg o más, una presión arterial diastólica de 90 mm Hg o más, u ambas en dos ocasiones con al menos cuatro horas de diferencia. 

Sin embargo, La (Escuela Americana de Cardiología)  (ACC por sus siglas en inglés) y la (Asociación American del Corazón) (AHA por sus siglas en inglés) han cambiado los criterios para diagnosticar la hipertensión en adultos. Las nuevas pautas incluyen la clasificación de la presión arterial en cuatro categorías:

  1. Normal (presión arterial sistólica inferior a 120 mm Hg y diastólica inferior a 80 mm Hg)  
  2. Elevada (presión arterial sistólica de 120-129 mm Hg y diastólica inferior a 80 mm Hg) 
  3. Hipertensión etapa 1 (presión arterial sistólica de 130-139 mm Hg o diastólica de 80-89 mm Hg)  
  4. Hipertensión etapa 2 (presión arterial sistólica de 140 mm Hg o más o diastólica de 90 mm Hg o más). 

Se desconoce en este momento si es recomendable tratar a las mujeres con hipertensión en etapa 1 con medicamentos durante el embarazo.  Es posible que usted necesite estar bajo observación más frecuente durante todo el embarazo.  Debería conversar acerca de esto con su proveedor de Obstetricia.

Escuche a la Dra. Kara Hoppe hablar sobre la hipertensión crónica en  Women’s Healthcast: Apple Podcasts / Spotify / Podbean

Tener hipertensión crónica aumenta el riesgo para la madre, el feto y el bebé después del nacimiento.  Es importante considerar tener cita con su obstetra antes de embarazarse para conversar sobre el uso de cualquier medicamento y/o tipo de medicamentos necesarios para controlar su presión arterial. Su médico también puede considerar pruebas para ayudar a determinar su riesgo y cualquier tratamiento que pueda necesitar para tratar la hipertensión durante el embarazo.  (Fuente:  ACOG Chronic Hypertension Practice Bulletin)

Riesgos Maternos:

  • Muerte
  • Derrame Cerebral
  • Edema Pulmonar
  • Daño a los Riñones
  • Ataque al Corazón
  • Preclamsia
  • Desprendimiento prematuro de placenta
  • Parto por cesárea
  • Hemorragia después del parto

Riesgos Fetales/Neonatales:

  • Muerte fetal o neonatal
  • Restricciones de crecimiento
  • Parto Prematuro
  • Defectos de Nacimiento

Sí, su presión arterial puede ser influenciada por muchas cosas.

Su presión arterial puede ser temporalmente más alta si consume tabaco, bebe bebidas con cafeína como café o té, o el uso de drogas como cocaína y anfetaminas.

Además, la presión arterial de algunas personas puede verse influenciada por el estrés y la ansiedad, la vejiga llena, el tamaño incorrecto de la manga para la presión y las piernas cruzadas.

Aunque no hay recomendaciones claras para hacerlo, recomendamos controlar su presión arterial desde casa durante todo el embarazo. Esto permite la detección temprana de presiones arteriales crecientes o preocupantes, más comúnmente comenzando alrededor del segundo trimestre.

Es importante saber cómo tomar su presión arterial porque una mala técnica puede influir en las mediciones. El siguiente video incluye instrucciones de cómo tomarse la presión arterial con precisión en casa. Además, considere llevar su máquina de presión arterial a su clínica para verificar que sus lecturas sean similares a los valores en el consultorio. Su presión arterial será revisada en todas sus visitas prenatales..

Sí, las mujeres que no tienen hipertensión crónica subyacente pueden desarrollar presiones arteriales que excedan los criterios durante el embarazo.  (Presión arterial sistólica de 140 mm Hg o más, diastólica de 90 mmHg o más, o ambas en dos ocasiones con al menos 4 horas de diferencia)

Hay dos trastornos de hipertensión diferentes del embarazo:

  1. Hipertensión Gestacional
  2. Preeclampsia

La hipertensión gestacional es presión arterial elevada sin proteína en la orina, anomalías de laboratorio o hallazgos preocupantes en el examen clínico.

La preeclampsia es presión arterial elevada en conjunto con proteína en la orina o, en  el caso de ausencia de  proteína en la orina,  anomalías de  laboratorio (recuentos  bajos de plaquetas, función  renal anormal, función hepática  anormal  ) u otros hallazgos preocupantes en el examen clínico (líquido en  los pulmones o dolor de cabeza/cambios en la vista).

Para obtener más información sobre estas condiciones:

Escuche hablar a la Dra. Kara Hoppe sobre la preclamsia en el Women's Healthcast:

Apple Podcasts / Spotify / Podbean

Visite preeclampsia.org.

Obtenga más información sobre los factores de riesgo de la preeclampsia del Colegio Americano de Ginecólogos-Obstetras:

Hipertensión Gestacional y Preeclampsia – ACOG

Las mujeres que tienen hipertensión crónica subyacente también tienen riesgo de desarrollar preeclampsia. Esto se llama preeclampsia superpuesta.

Existen varios factores de riesgo para la preeclampsia, que incluye: 

Nunca haber dado a luz (nuliparidad)

  • Un embarazo con dos o más fetos (gestación multifetal, como gemelos o trillizos) 
  • Preeclampsia en un embarazo anterior
  • Hipertensión crónica
  • Tener diabetes antes de quedar embarazada
  • Diabetes que se desarrolla durante el embarazo (diabetes gestacional)
  • Trastornos sanguíneos que aumentan el riesgo de coágulos sanguíneos (trombofilia) 
  • Índice de masa corporal antes del embarazo superior a 30
  • Tener 35 años o más
  • Enfermedad renal
  • Apnea obstructiva del sueño
  • Lupus Eritematoso Sistémico
  • Síndrome de anticuerpos antifosfolípidos
  • Tecnología de reproducción asistida

Obtenga más información sobre los factores de riesgo para la preeclampsia con el Colegio Americano de Ginecólogo-Obstetra:

Preeclampsia y el Embarazo- ACOG

Hipertensión Gestacional y Preeclampsia – ACOG

Tener una condición relacionada con la hipertensión durante el embarazo aumenta el riesgo de tener un alza de presión arterial después del alta (durante las primeras seis semanas en casa). El monitoreo de la presión arterial por su cuenta o a través de un programa como STAC, puede ayudar a  identificar a las mujeres que se les eleva la presión arterial y que puede conducir a eventos peligrosos como accidente cerebrovascular o muerte. 

El aumento de la presión arterial y otras condiciones cardiovasculares se encuentran entre las razones más comunes por las que las mujeres vuelven a ser admitidas en el hospital después del nacimiento.

Además, tener presión arterial alta durante el embarazo o el parto aumenta el riesgo a largo plazo de desarrollar hipertensión crónica y el riesgo de por vida  de enfermedades cardiovasculares fatales.

Sí, las mujeres que han sido diagnosticadas con hipertensión en un embarazo anterior corren el riesgo de desarrollarla nuevamente.  Mientras más temprano se detecta la hipertensión en el embarazo y más sea la gravedad, el riesgo de tener presión arterial alta en un embarazo futuro es más probable. Sin embargo, es posible tener un embarazo futuro sin una recurrencia de las complicaciones de la presión arterial relacionadas con el embarazo.

La aspirina se recomienda para reducir el riesgo de presión arterial alta durante el embarazo para cualquier persona que experimentó presión arterial alta en un embarazo anterior.   Consulte con su obstetra para obtener más información.

Vea el video producido por UnityPoint Health-Meriter Hospital para obtener más información sobre un embarazo seguro con presión arterial alta.

Sí, recomendamos una visita de seguimiento con su doctor de cabecera dentro de un año de dar a luz. Además, de las evaluaciones anuales de su salud general y específicamente su presión arterial debería ser una prioridad de salud a largo plazo. Por último, considere tener una cita con su obstetra antes de embarazarse nuevamente para conversar sobre cualquier inquietud que tenga relacionada con su hipertensión durante los embarazos, hipertensión crónica  y cualquier estrategia preventiva que aumente  su  posibilidad de tener un embarazo saludable.